He vencido mi bloqueo de escritor

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El otro día estuve hablando por Skype con un amigo, al que admiro y quiero muchísimo. Él andaba preocupado por mí (ando bloqueado ante la página en blanco, muy mal de ánimo: he perdido mis “superpoderes” de escritor) y quería hablar conmigo. Lloré y lloré, desahogándome como no había hecho hasta ahora y contándole, hasta el final, todas mis putas desgracias. Cuando terminé de contarle todo, me confesó, para mi gran sorpresa, que él también había estado muy mal hasta hace muy poco: cayó en una depresión durante casi dos años, incluso necesitó tratarse con un especialista y tomar medicación. ¡Me dejó de piedra! Para mí, él tenía una vida ideal. Tiene todo lo que yo no tengo y por lo que ando triste (familia, hijos, tranquilidad económica, una compañera de vida ideal, etc). Si yo fuera él, no dudo que sería la persona más feliz del planeta. También contacté con una ex, que me dejó hace muchos años por “pobre”. Le puse al día de mi vida (le conté que volvía a ser “pobre” tras muchos años de estar bien) y también me puso al tanto sobre su vida. Ella había estado viviendo en Londres con un tipo con mucho dinero que la había dejado y ahora, estaba un poco (cito sus palabras): “pirada”.

Estos dos recientes encuentros, con personas a las que considero “superiores” a mí, me hicieron darme cuenta de algo lógico y básico: que nadie se salva en esta vida de los palos. Da igual lo guapa que seas, lo maravilloso que eres, que trates y consigas hacer todo a la perfección. Las decepciones y los golpes duros te van a llegar. Da igual que seas un niño huérfano o un pijo de Salamanca. Prepárate a sufrir a lo bestia si has bajado, desde las estrellas, al club terráqueo. A medida que van pasando los años, a todos, por muy perfectos que seamos o por muy bien que hagamos las cosas, nos van pasando desgracias que van a dejarnos más o menos “pirados”. Pero por lo menos… está en nuestra mano el grado del daño que permitamos nos hagan.

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Mi bloqueo de escritor nació al separarme de mi ex esposa. Ahí dejé de escribir novelas. ¿Por qué? Como cuento en “El peor amigo del mundo” (el libro autobiográfico-ficcional sobre mi infancia) me di cuenta que cuando escribía, la gente me quería. Yo soy un yonki del amor. Es el oro que busco en mi vida. Cuando me divorcié, perdí la esperanza de ser amado y, por lo tanto, el deseo de escribir. Me centré en buscar sólo mi autosatisfacción: empecé a quedar con chicas y chicas. A follar sin parar. Estos meses he estado follando mucho y, la verdad, es que no me ha dado la paz que pensé que creía iba a darme. Incluso dejé de disfrutar del sexo. Lo que quiero es amar y tener una familia. El único camino que tengo para conseguir eso, es volver a escribir. Así que… he vuelto a escribir.

¿Cómo lo hice?

1.-Primero empecé a actualizar este blog casi todos los días. Para ir calentando y creando el hábito. Una cosa que nunca he perdido (incluso creo que me ha aumentado) es la imaginación. Tengo cientos de historias que quiero contar pero que no “podía” escribir.

2.-Puse, por algunos escalones de mi casa, dos ejemplares de cada uno de los 8 libros que he sacado. Así, cada vez que subía o bajaba por allí, los veía y me decía: “escribiste todo eso en 7 años, Rafa. Volver a escribir novelas es algo superfácil para ti. Lo llevas dentro. Lo difícil es que no las escribas. Deja de resistirte”.

Mi perra Anaïs Nin, deseando que vuelva el escritor loco que conoció y que cuidaba de ella.

Mi perra Anaïs Nin, deseando que vuelva el escritor loco que conoció y que cuidaba de ella.

3.-Cuando me vi preparado para escribir 4 horas al día, dejé de quedar con chicas. No he hablado con seres humanos, cara a cara, desde hace 18 días. Estoy encerrado en mi casa. Cada día que pasa, puedo escribir durante más tiempo (sólo salgo a hacer una hora de ejercicio, pasear a Anaïs y al super). Mi poder de concentración va aumentando.

4.-Estoy escribiendo e ilustrando mi segunda novela infantil: “El fantasma que tiene un pie vivo”. Me está entusiasmando el resultado. Sé que debería terminar primero “Doctor Mente” pero esa novela (que tengo a medias, ya os he enseñado las 200 primeras páginas), tal como tengo la cabeza ahora, es una empresa demasiado inmensa para mí. “Doctor Mente” tiene demasiadas tramas, me exige demasiada concentración, es demasiado ambiciosa. Así que opté por volver a empezar a construir poco a poco. En lugar de terminar esa catedral, decidí hacer una linda casita en la playa. Una novela infantil es mucho más relajado. Además me pone de muy buen humor y de ánimo. Cada día imagino que tengo un hijo de 6 años y que, antes de irme a dormir, le leo un capítulo de esa nueva novela infantil y le enseño los dibujos que le he hecho. Como no tengo hijos, he decidido imaginármelo y amar a un espiritu sin forma. Así, vuelvo a escribir por amor. Supongo que cualquiera que lea este post va a pensar que estoy loco… y tendrá razón… ¿pero qué genio no lo ha estado? :P

Espero publicar “El fantasma que tiene un pie vivo” en marzo. No sé si podré publicarla en papel, como el resto, o irá directamente a Amazon.

5.-Tenía pensando, cuando empecé a escribir este post, enseñaros los dos primeros capítulos de “El fantasma que tiene un pie vivo”, es más, lo estaba deseando porque me muro por compartir lo que estoy creando y porque creo que os va a encantar… pero soy consciente de que, aún no estoy recuperado animicamente del todo, y una mala crítica podría hacerme mucho daño y quizás, volver a boquearme.

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Nota.- Si deseas apoyarme para que siga concentrado, escribiendo pero comiendo y pagando mis facturas, haz un donativo. Gracias. De verdad que me vendría genial un poquito de apoyo este mes que termina. Ya me falta menos para salir del pozo. Mi email es ezcritor@gmail.com

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Rafael Fernández (Rey del Cosmos)