LA PRIMERA MUJER QUE ME ENSEÑA SU CUERPO DESNUDO TRAS MI DIVORCIO

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El momento había llegado. Mi mirada de loco por haberme divorciado desapareció. Comencé a comportarme con las mujeres de forma normal, sin tantos nervios, resentimientos ni ansiedad. Conocí a un ángel por Tinder. De allí pasamos al Wassap que es donde te mandan las mujeres si pasas el primer filtro que te meten. A partir de ahí, llamadas, chats cada vez más calientes: de pronto me hizo un FaceTime y comenzó a enseñarme partes de su cuerpo mientras sonaba música sensual en su Spotify:

—Si un día nos vemos, te pediré que me la metas hasta que no puedas más Rafa —me decía—. No sabes cómo me pone tu voz... háblame, háblame...

—¿En serio? Toda mi vida acomplejado con mi voz y...

—Me encanta tu voz, me da paz las cosas que dices, cómo las razonas, me hace intuir muchas cosas de ti... que me gustan mucho... ¿Te gusta lo que ves?  —dijo mientras se subía la falda y me enseñaba toda su nalga derecha.

—Oh, sí... Págame un tren a Madrid y te la meto hasta el fondo, nena...

—Sí, Rafita, sí... te lo pago... te lo pago.... ¿Quieres ver mis tetas primero? Me encantaría enseñártelas...

—Sí, sí... por favor...

—Enséñame tu polla... quiero verla, Rafa... quiero vértela grande...

Tenía la polla más que a punto. Perfecta para ser enseñada. Es más: en cualquier momento iba a correrme super a gusto. Estaba aguantando mi corrida para el momento en que terminara de quitarse el sujetador… quería correrme mirando sus pezones: iba a explotar: iba a transportarme a su agujero negro. De pronto, mi ordenador comenzó a sufrir interferencias extraterrestres. Tomó un wifi de a saber qué galaxia lejana. Ahora, por el FaceTime me salía un pavo extraterrestre con pinta de científico. Detrás de él, en silencio, mirándome muy serios, había un montón de pavos extraterrestres, todos con pinta de superinteligentes:

—Atención terrícola. Te pido atención —me decía el pavo extraterrestre—. Esta es una ocasión única para que nuestras razas y mundos se conozcan. No tenemos aún la tecnología necesaria para viajar hasta vuestro planeta pero…

—¿Podéis contactar en otro momento —le interrumpí, aún con mi polla erecta en mi mano— es que ahora mismo estaba hablando con otra persona y…

—… descubrimos hace una década que hoy, cada 1.000 años, sólo hoy, en el universo, más concretamente en la luna de Lumínedes, se crea una especie de llamémoslo “tobogán eléctrico” capaz de conectar nuestra señal, digamos que telefónica, con una vuestra, por un azar imposible de repetir…

—No me escucháis —volví a decir— ¿Podéis conectaros luego? Ahora mismo no puedo atenderos.

—…por favor, no pierda esta señal. No podríamos repetirla hasta dentro de otros 1.000 años. Es única. Hoy es el primer día del resto de la historia de nuestros planetas. Hoy comienza una hermandad con la que podremos realizar un intercambio de conocimientos y cultura sin precedentes. Por favor, vamos a comenzar a trasmitirte 500 gigas de datos que harán que la vida en tu planeta de un salto increíble de…

En otro momento, realmente le hubiera hecho caso al extraterrestre. Pero yo estaba super empalmado. No me dejaban ver a ese ángel que se estaba contoneando sólo para mí. Menudas tetas le intuía. Tenía mi polla a punto de reventar de placer y yo hablando con un extraterrestre. Apagué el ordenador de golpe y reinicié. Una vez hecho esto, mi wifi funcionó de manera absolutamente normal. Pude retomar el Facetime con mi lectora, justo por donde lo habíamos dejado. Pude verle los pezones y correrme a gusto.

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Rafael Fernández (Rey del Cosmos)