La vida salvaje de Lev Tolstoi

tolstoi-diarios.jpg

Lev Tolstoi (autor de “Guerra y Paz” o “Ana Karenina”) también escribía sus propios “Diarios secretos”. Unos diarios repletos de excesos:

“Maté en la guerra, libré duelos en los que maté a mis adversarios, perdí a las cartas, eché a perder el trabajo fruto del sudor de los campesinos, los castigué cruelmente, me corrí juergas con mujeres fáciles y engañé a muchos hombres. Mentira, robo, adulterios varios, ebriedad, violencia, asesinato… No hubo delito que no conociera.”

Tolstoi nació en el seno de una familia acomodada. En 1862, él tenía 34 años y se casó con una atractiva jovencita de 18 años. En la noche de boda, antes de hacerle el amor por primera vez, sacó su “Diario secreto” y le hizo leer su extenso historial sexual, repleto de vejaciones y perversiones. Su esposa también tenía un “Diario secreto”. Al día siguiente escribió en él que el nauseabundo ejercicio de transparencia de su marido le había hecho sentir “asco”.

Tras el matrimonio Tolstoi experimentó una crisis de mediana edad. Renunció al sexo, a las borracheras, al tabaco y hasta a comer carne: se hizo anarquista cristiano. Estas cosas suelen pasar en la madurez, justo cuando el pito te empieza a fallar. Mientras el pito funciona no piensas en hacerte anarquista cristiano a no ser que te funcione mal la cabeza.

Tolstoi empezó a vivir según las enseñanzas del Nuevo Testamento pero jamás iba a la Iglesia porque no creía en ella. Así que, ante su gran popularidad, las autoridades eclesiásticas decidieron excomulgarlo en 1901 por el mal ejemplo que proporcionaba a los fieles. Tolstoi regalaba su dinero para tratar de enmendarse y recibir el perdón de sus sus siervos tras las cosas que les había hecho cuando era joven y malvado: donándoles tierras y parte de su fortuna.

lev-tolstoi1-672x372.jpg

Cuando Tolstoi ya tenía 82 años su esposa estaba alarmada ante tanta generosidad sin fin. ¡El viejo la iba a palmar y ella iba a quedarse sin nada! Empezó a perseguir a Tolstoi cuando salía a la calle, a espiarlo con gemelos de teatro. Cuando Tolstoi descubrió que su esposa le espiaba se indignó, se fue de casa en plena noche. Dejó esta nota:

“Me dispongo a hacer lo que mucha gente de mi edad: abandonar este mundo para pasar mis últimos días en soledad y silencio”

Por desgracia para él no pasó sus últimos  momentos en soledad y silencio. Sus últimos momentos los pasó en una estación de tren, dónde se derrumbó a causa de la fiebre. El 20 de noviembre de 1910 murió entre escalofríos, en el suelo de la oficina del jefe de estación. Sus últimas palabras fueron:

“Pero los campesinos… ¿Cómo mueren los campesinos?”