10 razones por las que no debes sacarte selfies si tienes 40 años o más

 Basado en hechos reales.

Basado en hechos reales.

1.-Te sacas un selfie porque estás solo.

2.-Necesitas atención. Te gustaría sacarte una foto, tú solo, que al subirla a tus redes sociales despertara admiración, deseo, ganas de conocerte. Eso ya no va a pasar. Nunca.

3.-Te sacas un selfie porque sientes que nadie te quiere. Posiblemente porque nadie te quiere ni te desea en la realidad. Sí. Realmente nadie te quiere ni desea en la realidad.

4.-Sonríes falsamente a NADIE. Al objetivo de tu cámara. Dentro de ese objetivo sólo hay un circuito, un chip sin vida. Estás sonriendo al vacío, a la oscuridad, a tu muerte. Eso es muy angustioso.

Sin embargo, la realidad de lo que maquinas en el interior de tu cerebro es más patética aún: estás sonriendo a esa persona que imaginas que es tu media naranja y te hará feliz si no fuera porque esa persona no existe porque ya eres demasiado viejo para excitarle a nadie y morirás triste y solo. Las personas viejas sólo son queridas por las mascotas que quieren que no te mueras nunca para que las mantengas por siempre y por esos hombres que sin piedad, bien vestidos, tocan por la mañana en tu casa para tratar de engañarte y cambiarte de compañía de gas y electricidad.

5.-Ves el selfie que acabas de sacarte. Te ves viejo. Es porque estás viejo. La gente de 50 años te dirá que no eres viejo porque son ellos los que se creen que tienen el verdadero derecho de llamarse viejos. Los de 60 años animan a los de 50 años diciéndoles que aún no son viejos. La realidad es que a partir de los 40 años todos somos viejos. Tenemos más dinero, más libertad de movimientos: pero deberíamos de vivir sin espejos o con una bolsa de papel que cubriera nuestro rostro, con pequeños orificios para poder ver, respirar y hablar.

6.-Te sacas otro selfie pero sin sonreír: esperando que así no se te vean las arrugas. Tras sacarte el selfie verás que pareces triste. Eso es porque estás triste. ¿Cómo no estar triste si ya eres un viejo?

La única manera de salir "interesante" en un selfie cuando tienes más de 40 años es:

a) Arrugando el ceño.

b) Sacándote la foto desde lo más arriba que puedas: cuanto más alto pongas el teléfono, mejor.

Lo malo es que todo el mundo sabe porqué te has sacado la foto así (para que no se te vea la papada y porque cuanta más frente saques menos espacio hay en la foto para que aparezcan las arrugas de tu cara). Todo el mundo sabe que no eres un científico y que nunca has dicho nada interesante en tu puta vida:

 Ejemplo de lo que digo.

Ejemplo de lo que digo.

7.-Esperabas que el selfie fuera un antes y un después en tu vida. Que al sacarlo, lo subirías al Instagram, te haría súper popular y las marcas te ofrecerían dinero para publicitarse con tu imágen. Lo único que has conseguido es constatar que tu tiempo en la vida ha pasado y que deberías cerrar tu Instagram antes de que te conviertas en una de esas patéticas personas que sólo suben fotos de sus mascotas y sobre lo que comen... ¿o es demasiado tarde?

8.-Tras pasarte un buen rato sacándote selfies, decides borrarlos todos porque te da demasiada vergüenza saber que existen. Preferirías que algún vecino te pillara tocándote con una foto de Pedro Almodovar que alguien viera la colección de selfies que acabas de sacarte.

9.-Piensas en apuntarte a un gimnasio. Tu cara ya no tiene solución. Tu cuerpo, sí. Te has convertido en una gamba: lo único que puede tener algún valor de ti, es tu cuerpo.

10.-Te pones el chandal, vas al supermercado, compras un par de pizzas congeladas, algo de helado y regresas a casa para pasarte la noche —junto a tus mascotas que no quieren que te mueras— en el videoclub de las películas malas y de las personas solitarias: Netflix