Cómo no dañar a una fea por Tinder

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Ahora que vuelvo a estar soltero (aunque mi DNI diga que divorciado) volví a abrirme Tinder. Lo utilizo para combatir mi soledad, sobre todo por las noches cuando he terminado de trabajar. Como vivo, trabajo solo y no tengo familia necesito hablar un rato con alguien cada noche. Gracias a Tinder chateo, hablo por wassap, fantaseo... pero no quedo con nadie. Aún no estoy preparado para tener una relación de ningún tipo.

Hoy me hizo match una de esas mujeres que prefieren no poner ninguna foto suya en el perfil del Tinder. Me refiero a esas que ponen frases románticas, puestas de sol o una foto de la actriz de Hollywood que les gustaría ser. Pero que, por supuesto, no son. Según mi experiencia no ponen una foto suya, por:

1.-Son feas y tienen la esperanza que tras hablar un poco te gustarán.

2.-Están en una relación y buscan un amante.

3.-Porque creen tener un puesto de trabajo importantísimo y temen el qué dirán.

4.-Temen que algún conocido les vea y se rían de ellas por estar buscando pareja por Tinder.

Normalmente te pasan la foto tras hablar un buen rato contigo y ver que eres normal. Cuando se sienten cómodas y seguras, te piden el wassap para mandarte la foto y las veas, por fin, la cara, como si fuera un gran regalo, como si fueran las únicas del mundo en tener cara. Como si creyeran que son las mujeres más bellas del planeta. Algunas te tienen más de una hora hablando hasta que te permiten que las veas. Para mí no es problema eso pues, como digo, hasta que sane del dolor de mi divorcio, sólo busco charlar. Sin embargo, cuando me pasan la foto el 99% de las veces lo que veo no me gusta nada. Como esta tarde:

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Tras ver su foto y decepcionarme por su físico, puse en marcha mi protocolo de emergencia para no dañarla: que fuera ella la que me desagregara:

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Miento cuando digo que soy colombiano. Pero el 99% de las personas en el mundo son racistas aunque no lo reconozcan. En España, si eres suramericano (o de los países del Este o africano) te suelen mirar, en principio, siempre con desconfianza. Si eres árabe, con pánico. Así de asquerosa es la gente de nuestro país y de la mayoría de los países del mundo por muy desarrollados que afirman ser. Colombia también siente racismo por otras nacionalidades (o incluso por gente de otros barrios). Y algunos árabes no son racistas solamente, incluso nos quieren matar. Todos somos racistas y superficiales. En mayor o menor medida pero la montaña de mierda está en nuestro interior: apestando.

Luego suelto lo de que vivo con mis padres a mis 44 años. La mayoría de personas que están en el Tinder, y más a mi edad, busca a alguien sin cargas familiares e independientes económicamente. Yo no tengo miedo a los handicaps. Hasta me agrada bastante, que mi futura pareja tenga descendencia. Si tengo la suerte de que su hijo/a tenga entre 4 y 12 años mejor porque es la edad en la que más me gusta jugar y hablar con los niños. También me da igual si la chica no es independiente económicamente. Ya lo será en el futuro cuando se una conmigo y le transmita mi energía atómica con un beso y la despierta de su subhumanismo.

Al decir que, para colmo, mis hijos no viven conmigo si no que se los dejé a su madre, en Colombia, quedo ya como un vago irresponsable pone cuernos viva la Virgen. A no ser que sea una tarada o un ser excepcional que pasa sus vacaciones en poblaciones de África, poniendo agua potable en aldeas perdidas y curando a negritos a expensas de que la violen y maten en cualquier momento, me va a dar puerta en cero coma segundos:

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Instantáneamente, la mujer deja de estar interesada en mí. Me desagrega. No le he hecho nada de daño: no le he dicho que me parece vieja y fea, que cómo cojones pensaba que un tipo de belleza B iba a estar interesado en una tipa de belleza G, que si no tiene un espejo en casa o que si se ha venido arriba tomando coca. Que prefiero meterme en un ataúd y me entierren, con vida, a mil pies bajo tierra que tomarme un café con ella. Que me daría vergüenza que me vieran caminar por la calle junto a ella. En lugar de dañarla, fui magnánimo, utilicé mi mano izquierda y así ella siguió con su tarde, como si tal cosa: pensando que le había dado calabazas a un ser de belleza superior. Eso sube el ánimo a esa clase de mujeres.

Si no te apetece decirles que eres un colombiano con tres hijos también sirve comenzar a agobiarlas con tus supuestos problemas económicos y pedirles 200 euros. E insiste.

Así no dañarás a una fea. Lo dejo aquí para que todo Internet lo vea y os sirva como ejemplo. No sé qué cuesta no dañar por el Tinder. Ni en la vida. Sólo debemos aportar buen rollo al planeta Tierra. Las mentiras piadosas se inventaron para algo.

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