Desenmascarando a Papa Noel

 Hoy por fin te vas a enterar de la verdad.

Hoy por fin te vas a enterar de la verdad.

Cuando el río suena es porque algo lleva, dice el refrán. Era un niño cuando me pasó esto. Mi familia estaba entusiasmada: me aseguraron que esa noche vendría Papa Noel para traerme un regalito.

—Así que vete a la cama pronto —ordenaron— Porque si estás despierto, Papa Noel no te dejará el Super Cine Exin.

No fui a la cama. Sin que nadie me viera, con el sigilo de un gato, me escondí dentro de un armario del salón. Me había propuesto ver a Papa Noel esa noche: ese ser mágico que recorre el mundo entero, en tan sólo unas horas, para dejarle un regalito a todos los niños buenos.

—¿Cuándo le diremos a Rafa que Papa Noel no existe? —escuché decir a un familiar.

—Todavía es muy niño —contestó otro familiar.

Al escuchar eso, me quedé petrificado dentro del armario. Hundido. Quise salir, descubrirme, pero pensé que si ellos me mentían a mí, yo les mentiría a ellos también.

Dejaría que creyeran que yo creía en Papa Noel.

Quedé dormido dentro del armario del salón.

A eso de las 3 de la madrugada me despertó un grito de placer. Salí del armario. Allí estaba Papa Noel. Toda mi familia estaba como drogada, tirada por el suelo, posiblemente por un encantamiento. Papa Noel se los estaba follando por el culo. A todos. Grité de terror ante la visión anal. Papa Noel, ese violador de barba blanca, me descubrió, me miró y me dijo:

—Esto es lo que pasa realmente cada 24 por la noche. Me follo por el culo a todo el planeta. Hombres, mujeres, perros, gatos, lo que sea menos a los niños. Verdaderamente, ese es mi regalo a cada niño del mundo. Los adultos lo han tergiversado porque algo les queda en la memoria. Mañana despertarán sin recordar qué ha pasado exáctamente, como cada año. No te preocupes. Se lo merecen.

—Sí, sí. Se lo merecen —repetí yo, sonriente.

Yo era un niño: pero ya sabía que los adultos eran una mierda.

Los incrédulos dirán que esto que os cuento tan valientemente es mentira. A ellos les digo: palpad vuestro recto el 25 por la mañana. Encontraréis un escozor, un dolor o algo de nieve blanca de este ser mágico que sólo folla una vez al año, a la totalidad del planeta, tan rápido como el aleteo de un colibrí.

FELIZ NAVIDAD A TODOS MIS LECTORES. OS QUIERO MUCHO. Y... permaneced despiertos esta noche. Es el único modo de evitarlo.

Y sí. Lo de los tres Reyes Magos es bastante peor. Tanto, que ni me atrevo a contároslo.

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