Mario (Alicante) - Un bebé
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“Hola Rafael,
el jueves terminé de leerme “Un bebé” y se da la paradoja que me encuentro sin muchos recursos para hacerte una valoración del libro, porque casi todo lo que iba a escribirte, ya lo dijo ayer otro lector, Jorge de Bilbao, por cierto, excelente fotógrafo. Coincido punto por punto con su percepción de la obra, así que lo único que me queda es decir puntos que él no ha tratado.

He leído de seguido “Diarios secretos” y “20 polvos”, que estaban en primera persona, por lo que he agradecido que en esta, en su segunda parte, estuviera en tercera persona, ya que le da otra dimensión a la novela. Es una historia contada desde el punto de vista del escritor y tiene infinidad de ventajas: se puede contar como se quiera. Eso no significa que no transmitan realidad, al contrario, esa dimensión la alcanzan los personajes por ellos mismos y por la descripción más detallista que se puede hacer utilizando la tercera persona.

No he visto que sea una novela de terror en sí, más bien los relatos de las partes transita entre la novela en mayúscula, cercana a la realidad, como puede ser la historia de Mayte y su matrimonio; la filosófica entre la última, la de Patrick contra Dios; la gore que representa Sagawa y las acciones del bebé… Y a todo esto, se une el cómic, dibujado por autores imbuidos en la historia.

Toda esta amalgama que en manos inexpertas sería un desatino, en cambio, se convierten en una novela potente, salvaje, cruda, agobiante, en una rareza bien controlada.

Muchas veces, mientras leía, pensaba en las barbaridades tan tremendas que estaba leyendo. No daba crédito al asco que me producían algunas y los pensamientos profundos a los que me llevaban otras. Llegué a la conclusión, Rafael, que te poseyó el mismo virus que a Goya. Él era capaz de empalar soldados o cortas sus cabezas en su serie Los desastres de la guerra, como pintar con todo el cariño y sensualidad posible a una mujer recostada, alternativamente vestida y desnuda. Con esta enfermedad, no me extraña que te haya salido un libro perfectamente acabado.

Enhorabuena.”

Jorge (Bilbao) -Un bebé
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Magitral! La obra maestra de Rafael Fernández EZCRITOR!!

“Un bebé”, es el delirio hecho literatura. Jamás hubiera pensado en que se desarrollaría en esos términos, pero es agil de leer y se masca la tragedia en cada página. Sin duda, el que mas me ha gustado de todos los leidos hasta la fecha. Irreverente, salvaje, animal…..lo tiene todo!

No coincido con el autor en temas de acceso carnal no consentido. Me parece un tema tremendamente delicado que debería cuidarse, aunque bien es cierto que el que la hace la paga y la venganza es terrible, una vez mas, en forma de comic (varios a lo largo del libro) , magistralmente dibujados por Mónica, Rocío y Yeray…
(el del hombre invisible, es magistral aunque no coincida como digo en la temática el comic)

En lo que si coincido, es en la versión que sobre la religión tiene el protagonista; como podría un “dios” -si existiese-, permitir semejantes atrocidades en el mundo? Desde el Volvo negro, una historia que podría ser “normal”, se transforma en surrealista. Nada que ver con lo anteriormente leido. Novela negra,cruda y salvaje, canibal, con toques sátiros….

Recomiendo el libro, es un regalo especial, para alguien diferente

Estas fatal, Rafa (dicho desde el cariño,:-)….pero has parido un libro cojonudo!
Solo a ti se te puede ocurrir la reencarnación, en un bebé hambriento de venganza..

Juanjo (Argentina) - 20 Polvos
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“Hace un par de meses entré a Facebook y vi una publicación del afamado escritor Rafael Fernández en la que invitaba a unas “porras”. Por el contexto entendí que se trataba de una apuesta. Había que adivinar el resultado del partido de fútbol Barcelona vs Real Madrid. El ganador recibiría un ejemplar de la novela “20 polvos” en su casa. Me emociono. Es mi oportunidad.

Veo que casi nadie ha comentado aún, lo debe haber publicado hace unos segundos. Pienso rápido. Messi juega en el Barcelona así que va a ganar este equipo. No creo que metan muchos goles (desconocía totalmente que estos equipos habían tenido en el pasado resultados del tipo 5 a 0). Arriesgo un 2 a 1.

Nunca antes había mirado un partido de fútbol europeo, nunca. (Miro fútbol cada cuatro años para el mundial). Ese domingo (?) nos sentamos con mi esposa a mirarlo después de almorzar. La pasamos bárbaro, alentando y gritando. Cuando el partido se puso 2 a 0 en favor del Barcelona, empezamos a alentar al Real Madrid. Cuando en el último minuto llegó el gol que selló el resultado gritamos como locos con los brazos en alto. Habíamos ganado la porra.

El libro se hizo esperar. Debe haber llegado unas cuatro semanas (o más) después de que fue enviado. Esto me atemorizó, compré en pre-venta Prostituto de extraterrestres y temí que ninguno llegara nunca a mi casa en el culo del mundo. Por suerte llegó. Como ya había leído un adelanto en la web, arranqué en libro en la página 45. En la página 44 hay un a foto a página completa de un coito entre una rubia y (presumiblemente) el autor. Fuerte. Si hay algo que le sacaría al libro son algunas fotos, no todas, pero si las que son tan explícitas. Opté por “intervenir” el libro con algunas calcomanías (ver fotos).

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Confirmo lo que muchos lectores dicen, la novela es verdaderamente adictiva. Tengo que decir que me gustó mucho más la primera parte (Diario secreto de Fuerteventura) que la segunda (Diario secreto de Madrid): la historia de Sigmundo y su vecina y Sigmundo con la empleada doméstica marroquí. En la segunda parte me pareció que había varias historias de relleno o descolgadas, que entre los capítulos no había una continuidad tan suave como sí la había en la primer parte. Entiendo que estas historias de encuentros sexuales son una marca distintiva del autor, pero considero que está para más, por ejemplo, sus historias de viajes en el tiempo son muy superadoras. Tal vez no se trate de una cuestión de temas sino de una cuestión de tiempos, de maduración. Deberé comprar “El comedor de coños” y leerlo para comparar.

De todas formas, lo mejor de la novela, en mi opinión, está en la segunda parte, con lo que se equilibran las fuerzas, y es el capítulo 17. No digo más.”

Foto y textos: del escritor Juanjo Conti

Fernando (Burgos) - Diarios secretos de...
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Por regla general todo lo que lleve por bandera la palabra “secreto” tiene un plus y un extra de nuestra atención, ya sea: su formula “secreta”, el “secreto” está en la masa, “secreto” ibérico o el “secdleto” de la tlompeta….. Rafael Fernández lo sabe, y yo me alegro de que lo sepa… Si además le añades “sexo” y “libertad” y lo esparces en casi 700 páginas de libro salpicadas de instantáneas de contenido XXL y lo ambientas en la primera mitad del siglo 21(XXI) el resultado puede ser…. “gutural”.

Positivo es que una vez más este “ezcritor” consigue arrancarme en mi lectura, una mezcolanza y una gama de los sentimientos más primitivos, desde la lascivia de los continuos encuentros sexuales, al humor de las situaciones más escabrosas (muchas de ellas provocadas por la virgen María, personaje insustituible), pasando por la ira y la rabia que te generan las injusticias como el hecho de la traición por parte de alguien en el que has depositado toda tu confianza y al final lo único que le mueve es el propio interés (Saki), la irritabilidad y los nervios corrían a cargo “del Argentino”, personaje urticante y por último la esperanza en el género “subhumano”, el protagonista Sigmundo sigue con sus “claroscuros”, con su yin yang interior, con su lucha entre lo profano y lo divino, capaz de ser la persona más desgarradora, insensible y mezquina o el “individuo cáritas” que acoge en su seno a personajes desahuciados de la vida, dándoles calor y cobijo e incluso con conciencia.

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Obviamente tantas noches de discoteca dan para muchos entresijos e historietas, no voy a ser yo quien las cuente pues entonces estos “Diarios” dejarían de ser secretos, pero con lo dicho hasta ahora imagino que hasta la mente mas cándida habrá deducido los ingredientes de esta pócima explosiva; Sexo a granel, una pizca de libertad, todo bien regado de alcohol (cuanta mayor graduación mejor), aderezar con unas cuantas sustancias psicotrópicas y dejar reposar por el día, consumir durante la noche y mucho ojo con no caerse dentro de la marmita!!!.

Para concluir decir que las pocas críticas que he leído del libro (no me gusta dejarme influenciar demasiado) hablan de faltas de ortografía, no voy a ser yo quien le juzgue por ello, yo tampoco soy “R” mayúscula de la Real Academia (aprovecho para pedir disculpas por las faltas que yo cometa) y me parece más importante el “contenido” que el “continente”. También parece que existe una creciente necesidad de explicar el tiempo de duración de la lectura, y dan como a entender que a menor tiempo de lectura mayor grado de satisfacción del lector, cosa que me parece bastante errónea, personalmente el libro me ha gustado y no me lo he leído en 2 días, me ha acompañado durante casi todo el verano… conmigo ha estado en la capital, en varias ciudades más, en una isla, en la playa e incluso en festivales de música… A veces no hace falta darse un atracón, ha sido mi golosina diaria veraniega.”

Fotos y texto de Fernando.

Mario (Alicante) - Diarios secretos de sexo y libertad
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“Hola Rafael, ayer acabé de leer tu libro “Diarios secretos de sexo y libertad” y la impresión general que me queda, es que eres un escritor grande, con talento, con un futuro extraordinario. No es una tontería hacer caso a las impresiones que, tras la lectura, se quedan prendidas en la memoria, porque, al menos en mi caso, es lo que determina que tengas ganas de seguir leyéndote o no. Si simplemente me hubiera gustado, quizá demoraría seguir leyéndote hasta que no tenga otra cosa que hacer, pero no me ha ocurrido esto. Cuando he puesto fin al libro, se me queda un vacío ansioso, que sólo lo puede ocupar la lectura siguiente de este personaje peculiar.

Empezaré por los dos únicos aspectos negativos del libro. En esto no voy a ser muy original, porque ya en tu blog, un lector llamado Miguel, hace pocos días, se me adelantó a la hora de valorar este libro. El primero, la extensión, no por la cantidad de hojas, sino por la ausencia de acontecimientos que aporten algo a la narración principal. Es como un parón en seco, que frena la continuidad de la historia. El segundo aspecto, también tiene el antecedente en Miguel, y son muchos episodios de Sigmundo con las turistas en la discoteca, que resultan repetitivos. Por episodios anteriores, por la forma de pensar del personaje, por los deseos que llevan a la isla las turistas que la visitan una semana, ya sabemos todo lo que va a ocurrir. Su lectura sería como cortar un trozo de película y ver fotograma a fotograma: la variación entre uno y otro es mínima. Y no aporta nada especial al conjunto.

Pues bien, dicho esto, Rafael, también veo la disculpa. El libro no estaba pensado para novela, sino para un blog diario. En ese contexto, que tú ya me advertiste, estas dos cuestiones quedan muy diluidas.

La parte positiva del libro es el resto, todo lo demás, que es muchísimo.
Los personajes son extraordinarios. Sigmundo, el principal, es soberbio. Las contradicciones extremas en las que se mueve, le da ese carácter de realidad que hace que un personaje de libro, viva censado entre nosotros. Es el ser más despreciable, machista, inhumano y asqueroso que te puedas imaginar y, por contra, tiene los gestos más solidarios, más amorosos, más tiernos que un humano pueda realizar. Ese carácter de sombra y luz a la vez, lo has trazado con maestría. Si te hubiera dado por hacer un Papa ateo, un bombero pirómano o un médico asesino, lo hubiéramos creído, porque narras las contradicciones de forma tan justificada, que nos las creemos.

El resto de personajes andan por la misma línea: Saki, la Virgen María, el argentino, la holandesa…. Todos excepcionales. La evolución de los tres primeros, que son el contrapunto de Sigmundo, beben de la misma maestría y son tan necesarios, como él en la historia. Sin ellos, no se comprendería muchas de las acciones de Sigmundo

Me ha gustado también, la parte técnica. Es lo que me ha terminado de convencer de que eres un gran escritor. El lenguaje exacto, real, sin artificios; el tamaño ajustado de cada oración, frase, diálogo…; el exuberante mundo que despliegas a la hora de contar los acontecimientos: no andas por los caminos trillados y el desenlace de muchos episodios, aunque sean mínimos, los salvas con admiración y originalidad; el modo de narrar que te atrapa, porque el ritmo interno de la frase es el único posible en lo que cuentas… En fin, tantos pequeños detalles, que te hacen escritor y que deben pasar desapercibidos a un lector, que sólo se acerca a un libro por el placer de la lectura.

Para acabar, Rafael, decirte que si tengo ganas de seguir leyéndote, aparte de por todo lo que te he dicho anteriormente, es porque si este es el primer libro, el resto deben ser impresionantes, o así me lo espero, porque habrás ahondado en todo lo bueno que ya has desplegado en éste.

Gracias por el buen agosto que me has dado.

Mario”

Ángel (Tibet) - El comedor...
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“Llevo siguiendo a Rafa desde que escribía en PutaLocura. He leído todos sus blogs y todos sus libros, e incluso he tenido el placer de conocerle en persona, así que te puedes imaginar que tenía muchas ganas de recibir “El comedor de coños” y conocer el final de la historia de Sigmundo. Tras acabármelo en menos de dos días, puedo afirmar que ha cumplido todas mis expectativas.

A diferencia de “20 Polvos”, que me pareció algo más flojo, “El comedor de coños” es una vuelta a los orígenes, al Sigmundo más crudo y brutal y al mismo tiempo con mejor corazón. Porque Sigmundo no es una mala persona, sino un hombre torturado por su pasado, su situación económica y sus malas decisiones, que no deja de arrimarse a las personas equivocadas a pesar de que en el fondo sólo quiere hacer el bien. El libro refleja perfectamente el efecto desastroso que tienen esas malas compañías en su vida, hasta que después de un falso aborto Sigmundo comprende por fin que mientras no deje de rodearse de mierda, su vida será una mierda. Ahí es cuando cambia su suerte.

El único punto negativo de “El comedor de coños” es el personaje del enano que da título al libro. Aunque la idea es muy buena, me parece que está metido con calzador, que no tiene relevancia alguna en la historia y que se le podría haber sacado mucho más partido.

Salvo ese pequeño detalle, recomiendo encarecidamente la lectura de “El comedor de coños” a todos los seguidores de Sigmundo y sobre todo de Rafa. Además de un libro muy divertido (a veces no podría parar de reírme) y en ocasiones duro (los capítulos del aborto), para mí ha sido la respuesta a muchas de las dudas que tenía sobre la vida de autor: la novia loca que se echó, el famoso guión de “No ligo”, la cantante famosa con la que se acostaba o el matrimonio con la bella Svieta. Todas estas son cosas sobre las que Rafa escribió brevemente en MiCabeza.com y que después de leer “El comedor de coños” por fin entiendo.

Rafa, sigue escribiendo y luchando por tus sueños. Eres una inspiración para mí y para muchos. Un abrazo muy fuerte para Anais, Svieta y para ti. Espero poder haceros una visita en Asturias muy pronto.”

David (Madrid) - El comedor de...
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“El sexo ya sea con uno mismo con dos o con mil, vamos, al gusto consentido por el resto de participantes , las perversiones sexuales, incluso el misionero, la pornografía en definitiva es algo que ha acompañado al ser humano desde su nacimiento o eso podemos imaginar ya que no tenemos constancia como tal de ello pero de lo que si que podemos estar bastante seguro es que es muy probable que fue así ya que desde que tenemos datos, pruebas, cultura en definitiva, ese rastro de nuestro paso por el planeta Tierra, existen huellas de lo salidos que siempre hemos estado, de las ganas de follar, no solo de perpetuar la especie , no, de disfrutar de manipular el hecho de la reproducción de mil maneras diferentes para dar y recibir placer. Ahora debería de demostrar mi afirmación, mostrar que la pornografía existe desde que existe la cultura, pero no es el lugar, ni el momento de hacer un viaje en el tiempo de miles de años para ir mostrando que es así, pero es fácil, si os apetece si os entra la curiosidad necesaria , googlear por ejemplo sexo y prehistoria y aparecerá por arte de magia una pequeña demostración.

Así llegamos a julio de 2013 y a “El comedor de coños” una novela auto publicada por Rafael Fernández, la tercera que gira alrededor de su personaje principal, inclasificable, lleno de luces pero sobre todo de sombras, Sigmundo, una especie de alter ego del propio autor del que iremos descubriendo a lo largo de las tres novelas su vida sexual con todo detalle, o a pelo como le gusta.

En “El comedor de coños” se ha producido una evolución favorable en la forma y en el fondo sobre las dos primeras novelas, la estructura de la trama esta mucho mas trabajada que en “20 polvos” y que en la primera novela aunque esto último es lógico pues los diarios son eso, una especie de cajón desastre lleno de experiencias y vivencias plasmados en un blog y mas tarde convertidos en libro. Por lo tanto si las dos primeras novelas ya son buenas de por si esta tercera se acerca cada vez más a lo que podemos denominar como novela definitiva que es lo mas cercano que se puede estar de la perfección la cual en mi humilde opinión es imposible ya que no existe la novela total o definitiva, la ultima novela, el último libro por el cual ya no sería necesario escribir ni leer más. Siempre hay grietas a las que agarrarse para poder seguir evolucionando.

En una primera lectura es clara la intención de Rafael Fernández de hacer una novela pornográfica, de sexo explícito, perverso, en momentos ayudándose de imágenes y palabras en muchos casos pertubadoras y no para todos los públicos pero que a otros puede llegar a causarles mas de un dolor placentero en la entrepierna lo que provoca una lectura en tres dimensiones. Ademas claramente es una pornografía hecha desde la masculinidad, que no quiere decir que sea solo una novela para hombres o machista, bueno un poco o un mucho, seguramente que para un visión feminista radical esto es un catálogo aberrante de lo HDP que somos los hombres y una justificación excelente para no cambiar de opinión aunque no sea cierto. O al contrario (que guarras y zorras son las mujeres…) aunque tampoco sea así.

Sería fácil terminar ahí, porno, sadomasoquismo, mamadas, comidas de coño, sólo con eso se puede hacer algo no sé si es brillante pero seguro que muy, muy apetecible para el lector, pero en esta ocasión el autor no se ha recreado solo en el sexo por el sexo sino que lo ha cubierto de una trama interesante, de un drama trágico lleno de intrigas no resueltas hasta el final que en algunos momentos a mí como lector me han llegado a
emocionar y a sentir el dolor y el odio del protagonista. Un viaje a lo más oscuro de la vida del protagonista, y en definitiva de nosotros mismos de la sociedad que nos desgarra por fuera y por dentro día a día. Una novela llena de significados mas allá del sexo.

“El comedor de coños” y Rafael Fernández, su autor, se proclaman por medio de las aventuras y desgracias de Sigmundo en un producto muy apetecible, con un formato canario pulp ibérico muy respetable que dejara satisfechos tanto a los amantes del porno como a las mentes que quieran algo más que hacerse unas pajas leyendo esta novela porque en definitiva no solo de pornografía vive el hombre!

Como epílogo a este experimento me gustaría señalar también el sentido del humor del autor que aunque en esta ocasión no es tan llamativo si está presente en algunos momentos que te hacen soltar una carcajada sincera de esas que a mi últimamente me cuesta sentir de verdad, así que hago un llamamiento para que Rafael Fernandez siga escribiendo, siga mejorando tanto en argumento como en formas estructurales de narrar y si puede ser una comedia total desde el principio hasta el final, sin sentido, pero llena de ese humor que hace tan especial a este autor seria ya la puta polla sagrada en vinagre de reserva de los reservas.”

Miguel y su novia (Valencia) - 20 Polvos y El comedor...
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“Brutal tu trabajo. Me lo he pasado de puta madre leyendo tus obras (“El comedor de coños” y “20 Polvos”), de principio a fin. Los he leido a ratos disfrutándolos, no en plan psicópata como hacen algunos de tus fans. No tengo ni idea de literatura así que sólo te diré que personalmente, pienso que tienen muy buen ritmo, van muy rápido, como si leyera un cómic o viera una peli, me has tenido totalmente enganchado, tus reflexiones y tus aventurillas me han dado muy buenos ratos de risas y a veces me he sentido identificado, porque también he sido un poco pillastre.
Cómo definiría estas vacaciones?
La playa, tus libros y Martha, el gran amor de mi vida.
Gracias a los tres.
Te paso un par de fotos para que veas cómo disfrutamos del verano, publica la que te dé la gana.
Acabo de pillar los Diarios Secretos, la dirección es la misma que la última vez.”

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Esteban (Miami) - "El comedor de coños".
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Primero felicitaciones Rafael por tu nuevo libro “El comedor de coños”, la llegada de tu nuevo libro a mis manos tuvo su historia, tuve que ser muy paciente. El cartero toco la puerta un viernes muy temprano y yo (luego de haber celebrado el día de la independencia de este país) no le preste atención por que pensé que era el casero y no tenia el dinero para la renta ese día, no fue hasta que abro la puerta al salir unas horas mas tarde que vi un papel pegado a la puerta y en el decía: “España”, casi me da un ataque. Yo sabia que los carteros regresan a las 5 a la oficina de correos así que puntual fui a la oficina, solo para que un subhumano me cierre la puerta en la cara y me diga que están cerrando temprano por que ellos siguen celebrando el día de la independencia. Al siguiente día tuve que salir muy temprano pero deje dicho a todo el mundo que el cartero tenia algo para mi, (salí bastante desconfiado, seguro que se les olvida pensé), de vuelta en casa me dijeron que el cartero nunca llego, seguro seguían celebrando, así que me fui a la oficina ya bastante molesto, llegue y un tipo con cara de: “si nadie reclama sus paquetes me los llevo yo” me dio mi preciado libro. Salí feliz, me metí al carro, abrí el paquete, vi la dedicatoria y que yo era el mecenas #172.

Leer el libro me tomo 2 noches, en cada noche lo dejaba pero luego me invadía la curiosidad y volvía, ya había leído los “Diarios de sexo y libertad” cuando los tenias en tu blog, que encontré por casualidad y que me cambio la vida, “20 polvos” me gusto mucho pero se me hizo corto, ahora “El comedor de coños” es el que me ha dado mas risa, especialmente las cosas que Sig piensa pero calla, me he visto reflejado en esas partes y así también he visto el reflejo de tanto personaje en la vida real, los subhumanos, las desequilibradas, las “modelos” de Facebook, las que son infieles a sus esposos, los que quieren un pedazo de fama, los que tienen dinero y los que los miran con envidia existen, están entre todos nosotros, “El comedor de coños” es una perfecta critica a las sociedades en las que vivimos. La loca aventura de Sig te entretiene de principio a fin y como cada buena obra siempre te deja deseando mas.

Abrazos,

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Yolanda (Valencia) - “Diarios secretos de sexo y libertad”
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“Hola Sig, digo Rafa. Me ha encantado tu libro “Diarios secretos de sexo y libertad”. Pocas veces me había reído tanto con un libro, y ya desde la sexta página. Cuando más me reí creo que fué cuando explicaste la mitología griega a la niña … que ataque de risa. Si, ya se que es verdad, los dioses griegos son así. Me gusta mucho la forma que tienes de expresar las cosas. El final también me gustó. La venganza. Las verrugas negras. Azul.
Mi capítulo favorito sin duda es ’1.-De quién y de quienes’, pág 231. El personaje que lleva el pelo a lo “Jacksons 5″. Aunque este sea no sea un libro ‘serio’, es algo más que un tío que folla turistas, y capítulos como éste lo demuestran.
Desde mi punto de vista femenino (aunque reconozco que soy una tía algo rara) puedo decir que me ha gustado cómo has retratado a las mujeres; muchas veces a lo largo del libro he pensado ‘si, las tías somos así’. No creo que sea bueno que se enteren muchos hombres
Creo que no le voy a dejar el libro a mi novio, pero a mis amigas sí.
Besos.”