Ángel (Tibet) - El comedor...

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“Llevo siguiendo a Rafa desde que escribía en PutaLocura. He leído todos sus blogs y todos sus libros, e incluso he tenido el placer de conocerle en persona, así que te puedes imaginar que tenía muchas ganas de recibir “El comedor de coños” y conocer el final de la historia de Sigmundo. Tras acabármelo en menos de dos días, puedo afirmar que ha cumplido todas mis expectativas.

A diferencia de “20 Polvos”, que me pareció algo más flojo, “El comedor de coños” es una vuelta a los orígenes, al Sigmundo más crudo y brutal y al mismo tiempo con mejor corazón. Porque Sigmundo no es una mala persona, sino un hombre torturado por su pasado, su situación económica y sus malas decisiones, que no deja de arrimarse a las personas equivocadas a pesar de que en el fondo sólo quiere hacer el bien. El libro refleja perfectamente el efecto desastroso que tienen esas malas compañías en su vida, hasta que después de un falso aborto Sigmundo comprende por fin que mientras no deje de rodearse de mierda, su vida será una mierda. Ahí es cuando cambia su suerte.

El único punto negativo de “El comedor de coños” es el personaje del enano que da título al libro. Aunque la idea es muy buena, me parece que está metido con calzador, que no tiene relevancia alguna en la historia y que se le podría haber sacado mucho más partido.

Salvo ese pequeño detalle, recomiendo encarecidamente la lectura de “El comedor de coños” a todos los seguidores de Sigmundo y sobre todo de Rafa. Además de un libro muy divertido (a veces no podría parar de reírme) y en ocasiones duro (los capítulos del aborto), para mí ha sido la respuesta a muchas de las dudas que tenía sobre la vida de autor: la novia loca que se echó, el famoso guión de “No ligo”, la cantante famosa con la que se acostaba o el matrimonio con la bella Svieta. Todas estas son cosas sobre las que Rafa escribió brevemente en MiCabeza.com y que después de leer “El comedor de coños” por fin entiendo.

Rafa, sigue escribiendo y luchando por tus sueños. Eres una inspiración para mí y para muchos. Un abrazo muy fuerte para Anais, Svieta y para ti. Espero poder haceros una visita en Asturias muy pronto.”