Fernando (Burgos) - Diarios secretos de...

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Por regla general todo lo que lleve por bandera la palabra “secreto” tiene un plus y un extra de nuestra atención, ya sea: su formula “secreta”, el “secreto” está en la masa, “secreto” ibérico o el “secdleto” de la tlompeta….. Rafael Fernández lo sabe, y yo me alegro de que lo sepa… Si además le añades “sexo” y “libertad” y lo esparces en casi 700 páginas de libro salpicadas de instantáneas de contenido XXL y lo ambientas en la primera mitad del siglo 21(XXI) el resultado puede ser…. “gutural”.

Positivo es que una vez más este “ezcritor” consigue arrancarme en mi lectura, una mezcolanza y una gama de los sentimientos más primitivos, desde la lascivia de los continuos encuentros sexuales, al humor de las situaciones más escabrosas (muchas de ellas provocadas por la virgen María, personaje insustituible), pasando por la ira y la rabia que te generan las injusticias como el hecho de la traición por parte de alguien en el que has depositado toda tu confianza y al final lo único que le mueve es el propio interés (Saki), la irritabilidad y los nervios corrían a cargo “del Argentino”, personaje urticante y por último la esperanza en el género “subhumano”, el protagonista Sigmundo sigue con sus “claroscuros”, con su yin yang interior, con su lucha entre lo profano y lo divino, capaz de ser la persona más desgarradora, insensible y mezquina o el “individuo cáritas” que acoge en su seno a personajes desahuciados de la vida, dándoles calor y cobijo e incluso con conciencia.

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Obviamente tantas noches de discoteca dan para muchos entresijos e historietas, no voy a ser yo quien las cuente pues entonces estos “Diarios” dejarían de ser secretos, pero con lo dicho hasta ahora imagino que hasta la mente mas cándida habrá deducido los ingredientes de esta pócima explosiva; Sexo a granel, una pizca de libertad, todo bien regado de alcohol (cuanta mayor graduación mejor), aderezar con unas cuantas sustancias psicotrópicas y dejar reposar por el día, consumir durante la noche y mucho ojo con no caerse dentro de la marmita!!!.

Para concluir decir que las pocas críticas que he leído del libro (no me gusta dejarme influenciar demasiado) hablan de faltas de ortografía, no voy a ser yo quien le juzgue por ello, yo tampoco soy “R” mayúscula de la Real Academia (aprovecho para pedir disculpas por las faltas que yo cometa) y me parece más importante el “contenido” que el “continente”. También parece que existe una creciente necesidad de explicar el tiempo de duración de la lectura, y dan como a entender que a menor tiempo de lectura mayor grado de satisfacción del lector, cosa que me parece bastante errónea, personalmente el libro me ha gustado y no me lo he leído en 2 días, me ha acompañado durante casi todo el verano… conmigo ha estado en la capital, en varias ciudades más, en una isla, en la playa e incluso en festivales de música… A veces no hace falta darse un atracón, ha sido mi golosina diaria veraniega.”

Fotos y texto de Fernando.